Hace menos de un año que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, formó un nuevo equipo después de reeditar el cargo tras las elecciones generales de julio, entre cuyas caras nuevas destacaba la de Óscar Puente como ministro de Transportes y Movilidad Sostenible. Entonces, el exalcalde de Valladolid declaró que llegaba a su nuevo cargo a «gestionar, no a combatir». Pero hasta ahora, son ya varios los frentes que se han abierto entre su departamento y la Junta de Andalucía, una comunidad que lleva tiempo reclamando numerosas infraestructuras pendientes que acumulan años de retraso y a las que, en algunos casos, el Gobierno central ha dado directamente carpetazo.

Es lo que ha ocurrido, por ejemplo, con el AVE para enlazar Sevilla con Huelva y Portugal, que Puente ha descartado por suponer un «montón de tiempo» y una inversión «bestial» frente al ancho internacional, que es la apuesta del Ministerio para conectar las dos ciudades andaluzas en menos de una hora. O con el tren litoral de la Costa del Sol para unir Málaga y Marbella, una alternativa que el Gobierno central también ha rechazado por sus costes e impacto medioambiental, pese a ser el núcleo de población más grande de España (unos tres millones de habitantes) sin tren.

Son los casos más recientes que han avivado la guerra entre ambas administraciones, pero no los únicos. Y es que solo en la provincia de Sevilla, la lista de infraestructuras pendientes parece no tener fin. La más destacada es la SE-40, cuyo cierre prometió Puente que llegaría antes de 2030. Pero, aunque el Ministerio tiene en marcha varios proyectos con una inversión millonaria, el ritmo de tramitación y ejecución de los tramos ya en servicio o en desarrollo pone en duda el cumplimiento de esa fecha.

Los anuncios más recientes apuntan a la licitación en mayo del tramo Valencina-Salteras; la aprobación del proyecto constructivo Espartinas-Valencina en el segundo semestre de este año; y la licitación a finales de 2025 de las obras del puente entre Dos Hermanas y Coria del Río. A ello se suma todo el arco norte (Salteras-La Algaba-La Rinconada), que aún está en fase de planificación.

La conexión ferroviaria entre Santa Justa y San Pablo parece que tampoco llega nunca. El Gobierno está elaborando un estudio de viabilidad que contrató en marzo de 2023, con un periodo de ejecución de 18 meses, que se cumplen este septiembre, pero el Ministerio ha admitido que actualmente se encuentra en su «fase inicial de redacción». Puente ha salido al paso de este retraso explicando que lo que sí estará este año es la primera fase de dicho estudio, y que será en 2025 cuando se complete toda la tramitación.

En todo caso, el resultado llegará más tarde que el del estudio que la Junta contrató en enero de 2022 y que ya está finalizado a falta de su presentación, pero que la antecesora de Puente, Raquel Sánchez, descartó al considerar que esta infraestructura es competencia estatal y el Ejecutivo andaluz no debe interferir. Y este, recordemos, es solo el primer paso de una obra que también tardará años en ser una realidad y que, según el análisis de la Junta, contaría con parada en Sevilla Este y Parque Alcosa.

in salir de la provincia de Sevilla, cabría mencionar también el retraso acumulado en el puente del Centenario, cuyas obras empezaron en agosto de 2021 con previsión de terminar a finales de 2023. Sin embargo, se encuentran solo al 25% de su ejecución y el ministro dijo hace unos días que, aunque la previsión es terminarlo en 2025, «me cuesta creer que lo hagamos», apuntando «como muy tarde» a 2026.

han arrancado ya las obras de la línea 3 del metro, competencia de la Junta, pero cofinanciadas al 50% con el Gobierno central, a quien la Administración autonómica reclama que se comprometa también con el tramo sur de esta misma línea y con la línea 2, cuyo proyecto de actualización ya ha licitado el Ejecutivo de Juanma Moreno. Reclaman también desde San Telmo la mejora de la red de Cercanías de la provincia, reivindicación a la que se suman sindicatos y usuarios.

La situación del «déficit histórico» del mapa ferroviario es una queja común en toda Andalucía, que lleva desde 2019 intentando «sin éxito» reunirse con alguno de los tres ministros de Transportes que han pasado por la Moncloa. Y es que, al AVE Sevilla-Huelva y al tren del litoral de la Costa del Sol, se suman otras históricas reivindicaciones hasta ahora no satisfechas, como la conexión al Puerto de Motril; el mantenimiento de la línea de Utrera-Granada-Almería como Alta Velocidad para el transporte de mercancías; el impulso de los corredores mediterráneo y central y de la autopista ferroviaria Algeciras-Zaragoza; o la renovación de la línea Algeciras-Bobadilla.

Fuente: 20minutos