La Junta de Andalucía vuelve a intentarlo con su proyecto para ampliar el recorrido visitable en el Teatro Romano, con el que se pretende explicar a la ciudadanía las tres etapas históricas del monumento que, además de ser espacio escénico funcionó como termas y como factoría.

La Consejería de Cultura ha vuelto a sacar a concurso la ejecución de las obras para que el recorrido abierto al público incorpore las piletas en las que se fabricaba el famoso «garum», la salsa a base de tripas de pescado fermentadas característica de la época romana y que se exportó por todo el Mediterráneo.

Unas piletas que pertenecieron a la fábrica en la que se convirtió este enclave, hoy protegido como Bien de Interés Cultural (BIC), una vez que el teatro «cayó en desuso», como se recoge en los pliegos del contrato. Los recipientes se hallan bajo la pirámide de cristal de Alcazabilla, una zona que seguirá sin ser visitable pero que ganará peso en el recorrido abierto al público desde un mirador, que estará equipado precisamente para mostrar y divulgar cómo se desarrollan estas etapas históricas -entre el siglo I d.C y el III d.C- y cómo evoluciona con ellas el Teatro Romano.

También se quieren mostrar los restos conservados de pavimento de «opus spicatum» original, un tipo de suelo también conocido como «espina de pez» que se sigue empleando en la actualidad. Ese suelo que se conserva se corresponde con la época en la que el monumento funcionó como unas termas, previo a la construcción del propio teatro.

La Junta ya licitó este contrato el verano pasado, como informó este periódico, y en septiembre tuvo que resolver la contratación declarándola desierta. Solo se presentó una empresa, Arathea SLL, que quedó excluida por la Mesa de Contratación por motivos de procedimiento.

Ahora retoma la contratación de las obras manteniendo el mismo presupuesto -cofinanciado al 80% con Fondos Feder-, de 93.333 euros (IVA incluido) y el mismo plazo de ejecución de seis meses.

La actuación

La actuación se concentra en el entorno de la Scena y el Aditus sur del teatro, en la «zona existente encima y lateralmente de las piletas existentes bajo la calle Alcazabilla». Asimismo, en el contrato se plantea también la necesidad de realizar trabajos de consolidación en la zona que queda bajo la calle Alcazabilla así como en el talud natural del Aditus sur, ya que los muros han quedado «bastante expuestos a las inclemencias meteorológicas, produciéndose pérdida de material», por lo que se debe actuar para evitar «derrumbes futuros».

Fuente: La Opinión de Málaga