El Gobierno central ha concluido la redacción del pliego de bases para la licitación del proyecto actualizado de la presa de San Calixto, planteado desde hace más de 20 años para regular el caudal del río Genil y evitar inundaciones en Écija (Sevilla) y Palma del Río (Córdoba), una vez que se ha llevado a cabo un estudio de coste-beneficio para ver la viabilidad de la solución, que ha sido favorable.

Según consta en una respuesta escrita del Ejecutivo a una pregunta del Grupo de Vox en el Congreso de los Diputados sobre este proyecto, esa actuación como medida estructural de protección frente a crecidas del río resulta satisfactoria. La presa se situará aguas arriba de Écija y beneficiaría, principalmente, al municipio sevillano, «afectado por inundaciones recurrentes».

El Gobierno destaca en esta contestación, fechada el pasado 16 de mayo, que en el Plan vigente de la demarcación Hidrológica del Guadalquivir se ha mantenido el citado proyecto «con la intención de actualizarlo, efectuar la tramitación ambiental e iniciar las obras antes de 2027, año en el que finaliza el plan».

Responde así el Gobierno acerca de un asunto sobre el que ya fue cuestionado a mediados de marzo y también de nuevo a instancias de esta formación política. En aquella ocasión manifestó el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que era previsible que a lo largo de 2024 se hubiera redactado y aprobado técnicamente el proyecto, «pudiendo iniciarse entonces el proceso de licitación».

Desde este sistema de explotación se atiende la demanda de 350.000 habitantes mediante el agua almacenada en los 19 embalses que forman este sistema, además de las no reguladas que se benefician de forma indirecta de estos embalses. Asimismo, tiene una demanda de abastecimiento de 26 hm3 al año.

Subraya el Gobierno que si la presa, finalmente, atiende demandas de agua «además de su principal finalidad, que es la de la laminación de avenidas, la superficie de riego beneficiada será el conjunto de la superficie atendida por el sistema de explotación de regulación general, que mejorará su garantía al disminuir el déficit».

En este sentido, el Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Guadalquivir «no contempla el incremento de superficie de regadio en la cuenca», tal y como se acordó como criterio general en el año 2005 para contener la demanda de agua.

En los últimos cinco años no se han producido inundaciones en el río Genil que hayan afectado a los citados municipios. En octubre de 2018 sí se registró una subida importante del caudal «debido a la intensidad de la preicipitación en la cabecera del río Blanco», afluente de aquel «aguas arriba de Écija, pero quer no produjo daños en esas localidades».

Fuente: Andaluciainformación