Esta semana ha llegado cargada de novedades municipales en torno a las viviendas turísticas (VUT) en Málaga capital. Es una de las ciudades con más presión por este tipo de usos en los pisos. Según los cálculos del Ayuntamiento, hay entre 8.000 y 9.000; el registro de la Junta de Andalucía se eleva por encima de las 12.100; mientras que en Airbnb hay ofertadas casi 6.800.

Esta semana el Ayuntamiento de Málaga ha puesto en marcha una suerte de veto para este tipo de viviendas: solo se permitirá que haya nuevas edificaciones de uso turístico para aquellas que cuenten con una entrada independiente del resto, si no están en un edificio dedicado por completo a esto. Esta nueva instrucción, que se firmó el viernes 7 de junio, afectará a los pisos registrados desde febrero que, según cifras municipales, son unos 800.

El Ayuntamiento da el primer paso de su plan de control de las viviendas turísticas

Esta nueva instrucción del Ayuntamiento de Málaga es un primer paso de tres que se están dando, a los que se suma una nueva ordenanza que debe limitar la posibilidad de abrir nuevas viviendas turísticas en relación con la saturación del barrio en el que se encuentren –prohibiendo por completo que se abran nuevas viviendas en algunos que ya estén colmados–, y una futura modificación del propio Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que incluya toda esta nueva normativa.

Según la instrucción, las nuevas viviendas que pretendan registrarse en Málaga deberán contar con las siguientes características: un título habilitante para su ocupación y, estando situada en un edificio destinado total o parcialmente a viviendas, disponer de elementos de acceso y evacuación adecuados independientes de los del resto del edificio, así como de instalaciones generales (luz, agua, teléfono, etc.) asimismo totalmente independientes de las del resto del edificio.

Una vez entre en vigor la zonificación según el porcentaje de alquileres turísticos que marcará qué barrios podrán aceptar y en qué medida nuevos pisos turísticos, ambas medidas convivirán. Esto quiere decir que es posible que en algún barrio, por mucho que la vivienda cuente con una entrada independiente, no se acepten nuevos registros. En otros que sí tengan aún espacio para nuevas viviendas turísticas, estas deberán tener una entrada independiente.

Limitaciones a los locales reconvertidos a viviendas

A esta última limitación, se suma que el consistorio está estudiando si puede acotar que los locales comerciales convertidos en vivienda deban estar «algo más de un año» en alquiler de larga estancia antes de ofertarse como turístico.

Es justamente esta medida que limita a aquellos con entrada independiente la posibilidad de registrar nuevas viviendas turísticas la que podría hacer que los interesados en alquilar a corto plazo para visitantes virasen sus miradas –si es que no lo están ya– en los locales comerciales que, de por sí, ya cuentan con ella.

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, apuntó que ya habían pensado en esta problemática, «los locales comerciales tienen un papel esencial como comercio», ha señalado a la vez que destacaba la importancia de los mismos a la hora de hacer barrio.

Fuente: MálagaHoy